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jueves, 28 de enero de 2010

Muere J.D Salinger



Ayer, miércoles 27 de enero, murió J.D Salinger a los 91 años en su casa de New Hampshire.



miércoles, 4 de noviembre de 2009

Deseo de ser Punk




Había que leer un libro con ese título.

Martina tiene 16 años. El 4 de diciembre pasa algo que la hace cambiar, replantearse todo. De golpe, empieza a sentir que las cosas no son lo que parecen y que mucho de lo que el mundo tiene para ofrecer no le interesa para nada.

Sí, podría decirse que es otra perdidaenlanada.

Por momentos hace pensar en Holden Caulfield, pero no son iguales. Ella se detiene, analiza, mira todo lo que tiene que ver con ella y lo que la rodea, sabe que no le gusta lo que ve pero se plantea cambiar las cosas, hacer algo.

Entiende que por ser mujer se espera de ella un comportamiento específico y que sus acciones, y hasta ella misma serán evaluadas teniendo en cuenta su género.

"Yo tengo dieciséis, no soy muy fea ni muy guapa. ¿Tú sabes si Holden Caulfield es guapo? Ni puta idea, ¿verdad? Algunos se acuerdan de que es alto, y de que tiene un mechón gris aunque sólo tenga diecisiete años. Pero nada más. En cambio, si fuera una chica, todos querrían saber si es guapa o no. Todavía hoy."

A partir de ese 4 de diciembre empieza un camino de búsqueda y de cambio. De a poco va encontrando canciones que le van dando las frases justas para los momentos en los que las necesita. Así va descubriendo su propia música y a partir de ella, los medios para expresar lo que de otra manera no podría.

"Aunque enseguida te daré el cuaderno, te he mandado un mensaje con otro trozo de la letra de Gimme: "There's nothing in my dreams/ just some ugly memories/ kiss me like the ocean breeze." En el fondo, esa pequeña estrofa lo resume todo: "No hay nada en mis sueños, sólo algunos recuerdos malos, bésame como la brisa del océano." Ahí están nuestras razones, porque ¿cómo puede ser que alguien tenga dieciséis años y no le hayan ocurrido grandes desgracias ni nada especialmente malo y, sin embargo, no haya nada en sus sueños? Es lo que nos pasa, y no lo saben. Aunque no sea del todo verdad. No es que la canción diga una mentira, sino que nadie entiende por qué cantamos. Si de verdad no hubiera nada en nuestros sueños, estaríamos callados. En cambio, lo decimos, lo estamos diciendo a voces, y eso es porque nuestro sueño consiste precisamente, y para empezar, en resistir. En no dejar que nos hundan. En estar aquí, diciendo lo que nos pasa, diciéndolo con música para que sepan que sabemos, para que sepan que, como lo sabemos, como lo gritamos, como lo cantamos, también vamos a empezar a actuar."

En la tapa, una foto de Iggy, que mira cómplice, como un guía en todo este proceso de descubrimiento. La autora, Belén Gopegui, tuvo que pedir permiso para incluirla porque la consideraba importante para contar esta historia.

Un libro asesino pero tierno, como tener 16 y empezar a descubrir la propia música.


"(...)Yo quiero que todos la oigan, que entiendan lo que nos pasa, y que hagan algo.
-¿Qué canción es?
-Gimme Danger."

sábado, 12 de septiembre de 2009

Holden Caulfield ataca de nuevo

Ya hablamos de Holden. Lo conocimos y entramos a su universo al borde de un precipicio, de incertidumbre y rechazo a todo lo que le parecía falso y estúpido.

Sabemos todo lo que generó The Catcher in the Rye (El Cazador Oculto o El Guardián entre el Centeno, dependiendo de la traducción que prefieran)en lectores en todo el mundo y aún así, a 58 años de su publicación (1951) sigue generando controversias.

El autor, J.D Salinger, ya tiene 90 años. Está recluído desde casi la mitad de su vida y su última publicación es de 1965. Si intentan googlearlo sólo van a aparecer fotos de un Salinger joven en los años 50, no del señor mayor que es ahora.
Desde hace años viene frenando cualquier intento de acercamiento a él y a su obra. Se sabe que rechazó una oferta por parte de Steven Spielberg para llevar The Catcher al cine y tampoco permitió que se publicara su biografía.

Durante el mes de julio volvió con una nueva disputa legal. Un escritor sueco, Fredrick Colting, bajo el seudónimo J.D California, escribió algo así como una segunda parte titulada 60 Years Later: Coming through the Rye (60 Años después: Atravesando el centeno) en la que cuenta la vida de Holden ya adulto en un asilo de ancianos. El libro fue publicado en Europa pero Salinger lo demandó amparándose en las leyes de copyright que protegen a Holden como un personaje de su creación para así lograr prohibir la publicación del libro en Estados Unidos.

El autor de esta continuación/secuela explicó que no quiso violar los derechos de autor sino contar qué había sido de Holden, ya que consideraba que lectores en todo el mundo querrían saber de la vida de un personaje tan querido. También se mostró bastante molesto en una entrevista y declaró: "Pueden decir que soy un sueco ignorante, pero lo último que pensé que se hiciera en Estados Unidos era prohibir libros."
Por otra parte, sus abogados intentaron hacer pasar este libro como crítica literaria o comentario, ya que incluye interpretaciones personales sobre Holden y además se presenta a J.D Salinger como un personaje dentro del relato.

¿Inspiración o Plagio? A veces no queda claro cuál es el límite, sobre todo si se tiene en cuenta que una obra genera una respuesta que es otra obra y así sucesivamente. Pero, ¿cuándo es demasiado? También, en este caso se da lugar a la especulación, tratándose de un libro tan popular resulta interesante, al menos por curiosidad, leer esta continuación.
En Europa ya se consigue, en Estados Unidos es imposible, al menos por ahora, y no se sabe si alguna vez llegará al Sur, al menos en idioma original.

lunes, 22 de junio de 2009

¿Qué te pasa Holden?

o Algunos libros ya no son lo que eran (dicen)




Hace unos meses leí por primera vez The Catcher in the Rye de J.D Salinger en versión original. En castellano El cazador oculto o El guardián entre el centeno, dos títulos para la misma novela.

Había leído la traducción cuando todavía estaba en el colegio. Creo que se convirtió, junto con Demian de Hermann Hesse, en uno de mis libros-guía-inspiradores por ser tan adecuados (o ideales) para ser descubiertos a los 16 años y volver a ellos a medida que pasa el tiempo.


El cazador oculto fue rechazado como lectura "escolar" en un principio por supuesta vulgaridad y se pensaba que era una "mala influencia" para los lectores por ser el protagonista un antisocial declarado. Con los años, se fue haciendo fama de clásico y pasó a ser el preferido de los profesores para hacer que los más jovenes se acercaran a la literatura. Y ellos podían sentirse reflejados en un personaje humano, anti-héroe.

Holden Caulfield es un chico con algunos "problemas" . No le gustan sus compañeros de clase, la gente en general le parece bastante idiota y tiene una sensación constante de estar fuera de lugar. Todo empieza cuando se entera de su expulsión y se escapa de Pencey sin esperar a que el colegio le avise a los padres. Como no se anima a darles la noticia decide hacer tiempo (un fin de semana) solo en Nueva York y volver a su casa recién el día que lo esperaban.

A medida que avanza la novela vamos descubriendo que el futuro le da miedo, que no le gusta la idea de hacerse adulto y la indignación que siente ante la falsedad y la frivolidad de los que lo rodean.

Resulta fácil identificarse con ese universo de rebeldía, tristeza por lo que se va y ansiedad por lo que viene, por eso Holden Caulfield pasó a ser como un modelo del "adolescente aislado".


Pero parece que ya no más...


Hace unos días, cuando estaba interneteando un poco, encontré un artículo en el New York Times que habla sobre un cambio de percepción sobre Holden Caulfield.

La autora del artículo realizó un trabajo de investigación y entrevistó a maestros y alumnos de institutos públicos y privados de Estados Unidos. También fue invitada a observar clases de literatura en las que se trabajaba sobre el libro.

Llegó a la conclusión de que la mayoría de los alumnos percibían a Holden algo así como un "pobre niño rico", malcriado y quejoso. Dijeron no entender muy bien qué era lo que le pasaba ya que no tenía ninguna dificultad o preocupación concretas. Según la autora, esto se da porque los chicos hoy tienen otras preocupaciones. Ellos tienen mucho más acceso a la información que en los '50, piensan en trabajar o estudiar al terminar el colegio, independizarse o viajar, y estas ocupaciones no les dejan tanto tiempo libre como para pensar y pensar o para el autolamento. Aparentemente, es por eso que les es difícil sentirse identificados con él.

Me pareció original dedicarse a hacer un estudio sobre cómo se percibe a un personaje a través del tiempo. El título es un poquito chocante (je): "Get a life, Holden Caulfield", algo así como "Conseguite una vida Holden!" ( o dejate de joder!!)

Les dejo el link al artículo de NY Times (en inglés)

http://www.nytimes.com/2009/06/21/weekinreview/21schuessler.html